El Tax Freedom Day, como se conoce en los países
anglosajones, es un indicador que traduce la presión fiscal en días de trabajo:
es decir, si ahorrásemos todos nuestros ingresos desde el día uno de enero,
cuándo habríamos ganado suficiente dinero como para cumplir con Hacienda.
Tomando como referencia un sueldo medio, este día cae en España el 10 de
mayo. 6 días más que el año pasado. O sea, a partir de hoy, los españoles
(de media) empezamos a trabajar para nosotros mismos. Desde el 1 de enero hasta
hoy, cada trabajador medio español ha destinado 54 días a pagar el IRPF, 32 al IVA, 23 a la parte de la Seguridad Social que sale del salario bruto del empleado, 14 a los impuestos especiales y 7 a otros impuestos. En total, destinaría 8.667 € a pagar a la Administración, según el informe sobre el Día del contribuyente
elaborado por la Institución Futuro. Incluso ofrecen una calculadora para que,
introduciendo tus datos, sepas exactamente cuando terminas de pagar a Hacienda.
Como el que no se consuela es porque no quiere, hay que
decir que España, pese a todo, se encuentra en una posición relativamente
ventajosa frente a sus socios europeos. Todos los grandes países del euro
tienen una presión impositiva mayor y la liberación fiscal para daneses,
suecos, belgas y austriacos no llega hasta la segunda quincena de junio. Otros
estados como Irlanda, Rumanía, Letonia y Eslovaquia levantan la barrera fiscal
a mediados de abril.
Puedes leer la noticia completa aquí. Y el informe completo en este otro enlace.


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