miércoles, 21 de septiembre de 2016

01.03.3. Clasificación de las necesidades humanas.


Hoy en día prácticamente no sentimos necesidades primarias (¿alguna vez has pasado hambre, o sed, y no has podido satisfacerla?), pero tenemos cada vez más necesidades secundarias, y más intensas. Se dice que se están produciendo tres fenómenos relacionadso con las necesidades primarias y secundarias:

  • "Primarización" de necesidades secundarias: necesidades que antes eran secundarias, pasan a ser primarias. De ellas realmente no depende la supervivencia del ser humano, pero se han convertido en indispensables, como la comunicación o el ocio,  incluso obligatorias por ley, como la educación.

  • Sofisticación de necesidades primarias, que cada vez se satisfacen de una forma más sofisticada (alimentos exquisitos, en restauranbtes caros, o ropa de marca).
  •  Demanda manufacturada: mediante la publicidad, nos crean necesidades artificialmente,  logran que la gente compre un producto que no necesita ni demanda. Podemos aplicar este concepto a gran cantidad de productos que tenemos en el mercado, muchos de ellos no nos aportan nada o incluso son perjudiciales, pero aún así los consumimos. 
Os traigo al blog 2 ejemplos de esta demanda Manufacturada:
Actimel. De paso confirmamos que, a pesar de estar en la supuesta era de la información, nada es lo que parece.
Agua embotellada. ¿Sabes que el agua embotellada cuesta 1.000 veces más que el agua del grifo y en ocasiones no es mejor? ¿Qué dirías si te pidieran pagar por otro producto 1.000 veces más de lo que cuesta?



 Este último vídeo pertenece a una serie de documentales realizados por una experta en sostenibilidad llamada Annie Leonard. Ha elaborado vídeos muy didácticos sobre estos temas, puedes ver el resto en su proyecto The story of Stuff.

Como último recurso sobre necesidades humanas, os dejo a continuación un bonito trabajo de un fotógrafo que dedicó años de su vida a viajar por todos los continentes fotografiando familias junto a la comida que consumirían esa semana. El resultado lo plasmó en un libro llamado Hungry Planet:


 

¡Las necesidades primarias pueden ser muy diferentes!

No hay comentarios: