lunes, 12 de diciembre de 2016

La distribución de la renta.




En el libro tenemos una descripción de lo que es la curva de Lorenz: es una representación gráfica de la distribución relativa de la renta entre las familias que componen una sociedad. En el eje horizontal se representa el % acumulado de las familias, y en el eje vertical, el % acumulado de la renta. Si la renta se distribuyera de forma perfectamente equitativa, la curva de Lorenz coincidiría con la diagonal. Cuanto más desigual es el reparto de la renta, más se aleja de la diagonal.

Nosotros vamos a estudiar dos indicadores de distribución de la renta:

  • El Coeficiente de Gini mide el área comprendida entre la curva de Lorenz y la diagonal: es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y donde el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno).  O sea, cuanto más alto, más desigualdad.
  • La Tasa AROPE (At Risk of Poverty and/or Exclusión) mide las personas que se encuentran en una de estas tres situaciones:

  1. Personas que viven con bajos ingresos (menos de 60% de la media).
  2. Personas que sufren privación material severa (4 de los 9 items definidos).
  3. Personas que han trabajado menos del 20 % de lo que podrían.
Según esta tasa, casi el 30 % de los españoles están en riesgo de pobreza (sobre todo por el último punto, situaciones de desempleo). Aunque en este otro artículo, analizan los datos y ponen en duda que realmente 1 de cada 3 españoles lo esté.
Este artículo hace un análisis por sexos, y muestra que por 1ª vez en el 2013 el riesgo de pobreza de las mujeres fue menor que el de los hombres.





Os dejo a continuación la tabla de los top ten en igualdad en la distribución de la renta:



España, en un vergonzoso 58 lugar, por detrás de muchos países mucho menos desarrollados.

Por eso nos escandalizan noticias como que el mercado de los artículos de lujo para mascotas es un sector en crecimiento, o que las ventas de coches de lujo van mejor que nunca. Pero más vergonzoso es el despilfarro del dinero público en conferencias para tratar sobre las desigualdades: Hablando de la desigualdad en el mundo a 311 € la botella de Champán (y 80 € el zumo de naranja).

Pero una vez más comprobamos que en economía hay opiniones para todo, porque en estos artículos tienes opiniones a favor y en contra  la igualdad:

Defendiendo la igualdad:

 Por qué es bueno que la riqueza esté repartida: las personas más pobres gastan una proporción mayor de su renta en consumo, y si aumenta el consumo aumenta el empleo. Así que la redistribución de la renta genera crecimiento económico en un país.

La desigualdad perjudica el crecimiento.

¿Cuanto necesitamos para ser felices? El "efecto techo" también se aplica ala felicidad, y un poco de renta de los más ricos les quita poca felicidad, pero les añade mucha a los más pobres:



Defendiendo la riqueza:

En este artículo argumenta que lo mejor para acabar con la pobreza no es atacar la desigualdad, sino incrementar la riqueza total: El mundo en un chuletón. Si una sola persona inventa algo que permite triplicar la producción, pero tiene una patente que le autoriza  a quedarse con la mitad de la riqueza generada, esta persona se hará inmensamente rica, pero el conjunto de la población también lo será. Las desigualdades han aumentado, pero todos viven mejor. Es lo que ha ocurrido en el mundo en los últimos años.

El mismo argumento en este artículo, más desarrollado.

Los productos de lujo son beneficiosos. Son más duraderos, su producción es menos contaminante, generan más empleo y de mejor calidad, deterioran menos el medio ambiente...

Y como hay que ser positivo, 25 gráficos por los que estar agradecido.

Y por último, aquí te dejo un ejemplo curioso: el Índice de Gini de las  ligas europeas de fútbol.

Un artículo optimista.



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