miércoles, 1 de marzo de 2017

Explicación de la crisis inmobiliaria.


Esta crisis, como tantas otras, tiene su origen en una burbuja especulativa.  Las burbujas se han sucedido a lo largo de la historia (puedes leerlo aquí).

Las burbujas se producen cuando las cosas alcanzan un valor muy superior al que corresponde a su utilidad. Se produce  un desplazamiento exagerado de la demanda hacia la derecha, que no corresponde a una necesidad real del producto, sino sólo a la esperanza de que siga subiendo su valor con el tiempo y vender más adelante a un precio superior. O sea, por una razón especulativa, el deseo de ganar dinero por la simple fluctuación del precio de las cosas que tenemos. 

La 1ª burbuja especulativa de la que se tienen registros es la que tuvo lugar en Holanda en 1637, y el objeto de la especulación fueron... ¡los bulbos de tulipán! (en el enlace puedes ver unos vídeos explicativos).

"En 1637, el 5 de febrero, un lote de 99 tulipanes de gran rareza se vendió por 90.000 florines: fue la última gran venta de tulipanes. Al día siguiente se puso a la venta un lote de medio kilo por 1.250 florines sin encontrarse comprador. Entonces la burbuja estalló. Los precios comenzaron a caer en picado y no hubo manera de recuperar la inversión: todo el mundo vendía y nadie compraba. Se habían comprometido enormes deudas para comprar flores que ahora no valían nada. Las bancarrotas se sucedieron y golpearon a todas las clases sociales. La imposibilidad de hacer frente a los contratos y el pánico llevaron a la economía holandesa a la quiebra."


Pasando por el Crac de 1929, que provocó la Gran recesión de los EEUU, generada por la compra especulativa de acciones en Wall Street, la Bolsa de NY, o por la crisis de las hipotecas subprime, llegando a la última burbuja especulativa, la de las empresas online, que salen a cotizar en bolsa o se compran por cifras astronómicas sin saber realmente cual es su valor, como whatsapp o Candy crush.

El problema no sería tan grande si fuera sólo por las cosas que ya poseemos, el problema se produce cuando hay gente que, mal asesorados o por ambición, se endeuda para comprar el activo que está aumentando de valor, y si finalmente ese valor baja, se queda sin el valor del activo y con la obligación de seguir pagando la deuda. 

En el caso de la crisis inmobiliaria se produjo una burbuja en el mercado de las casas, la deuda que las familias adquirieron para poder pagarlas, las hipotecas subprime, y cómo esta burbuja hizo temblar al sistema bancario, y, como siempre, los humoristas fueron los primeros en detectarlo:



 

  




La crisis Ninja de Leopoldo Abadía.



Lo vemos desde el punto de vista cómico, pero lo que hay que entender es que detrás de esta situación están miles de familias que, mal asesorados o por ambición, contrataron hipotecas que estaban por encima de sus posibilidades económicas y ahora, al bajar el precio de los pisos, y después de perder su casa y entregarla al banco, siguen endeudados de por vida.


Pero si vamos un poco más allá, en este vídeo explica que los verdaderos culpables no han sido los bancos,  que solo son la cabeza de turco, y culpa a la desregulación financiera de los bancos centrales. También explica que mortalidad bancaria debía de ser del 100 % (o sea, que no debería quedar ni un banco).

Y como siempre, hay quien ofrece un contra argumento y defiende la desregulación no ha sido la causa de la crisis, sino que ha impedido que esta sea de mayores proporciones. 

Aunque realmente este tema está pasado de moda, ya que ahora sólo se habla de la siguiente burbuja, la de la deuda pública.