lunes, 25 de noviembre de 2013

4, 3. La ley de los rendimientos decrecientes.

Sabias que... durante buena parte del siglo XIX, los economistas pensaban que la ley de los rendimientos decrecientes llevaría a la ruina al sistema capitalista...


Desde hace siglos, los riesgos del crecimiento demográfico ha sido un clásico. Ya en 1798, en su “Ensayo sobre el principio de población”,Thomas Robert Malthus alertó que, mientras la población aumentaba en proporción geométrica, la producción de alimentos lo hacía de forma aritmética (ley de Malthus). Dio una voz de alarma que aún resuena y que incluía un panorama negro: alimentos escasos y salarios bajos debido al exceso de mano de obra empujarían a la población a la pobreza. Realmente, los datos de este enlace: El reloj de la población, asustan. Tuvo razón en parte, pero no pudo prever la capacidad de multiplicación de la producción que traería consigo la revolución industrial, y la capacidad tecnológica para producir alimentos, que continúa hasta hoy. Dos ejemplos: las granjas verticales y los cultivos en la luna.

Posteriormente, Paul R. Ehrlich, en su libro "The population bomb", publicado en 1968 retomo la idea de la superpoblación como una amenaza, ya que, al ritmo de crecimiento de aquellos años, la población se duplicaba en 35 años, se cuadruplicaba en 70 y se multiplicaba por ocho en 105. En el año 2100 todos tendríamos que estar de pie por falta de espacio, y en el año 2300 habría 300.000 millones de personas. Nos extinguiríamos por razones demográficas. Pero él tampoco previó la considerable bajada de la fecundidad, que está disminuyendo más más aceleradamente de lo que estaba previsto: en Irán, un país musulmán, el promedio de hijos por mujer ha bajado de seis a dos en menos de una década. En China, la prohibición de tener más de 1 hijo por familia está teniendo importantes consecuencias demográficas. En España, ya hace 3 décadas que estamos por debajo de la tasa de reemplazo generacional. No tardaremos mucho en empezar a hablar del descenso de la población del mundo. 

Puedes leer más aquí.

No hay comentarios: